The Book of Common Prayer
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    Libro de Oración Comun
The 1662 Book of Common Prayer in Spanish

 

EL ORDEN

DE LA

VISITA DE ENFERMOS.


Cuando alguna persona está enferma, será dada noticia de ello al Ministro de la Parroquia; el cual, llegando á la casa de la persona enferma, dirá:

PAZ sea á esta casa y á todos los que moran en ella.

Y cuando llegue á la presencia del enfermo, dirá arrodillándose:

OH Señor, no te acuerdes de nuestros pecados, ni de los de nuestros padres. Perdónanos, 0h Señor, perdona á tu pueblo, que tú redimiste con tu precio8a sangre, y no estés para. siempre irritado contra nosotros.
   
Resp. Perdónanos, buen Señor.

Despues el Ministro dirá.

Oremos.

Señor, apiádate de nosotros.
Cristo, apiádate de nosotros.
Señor, apiádate de nosotros.

 

The Order

for the

Visitation of the Sick

PADRE nuestro, que estás en los cielos, Santificado sea tu Nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada dia dánosle hoy. Y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos á nuestros deudores. Y no nos dejes caer en tentacion; Mas líbranos de mal. Amen.
    Minist. Oh Señor, salva á t tu siervo;
    Resp. El cual pone en tí su confianza.
    Minist. Envíale socorro de tu santuario.
    Resp. Y defiéndele por siempre con tu gran poder.
    Minist. En nada prevalezca el Adversario contra él.
    Resp. Ni se acerque el mal· vado para dañarle.
    Minist. Séle, oh Señor, torre fuerte.
    Resp. Delante de su enemigo.
    Minist. Oh Señor, oye nuestros ruegos.
   
Resp. Y nuestro clamor llegue á tí.

Ministro.

MIRA, Señor, desde el cielo, contempla, visita. alivia á este tu siervo. Mírale con ojos de misericordia, dale consuelo y firme confianza en tí, defiendele de las asechanza, del adversario, y guárdale en perpetua paz y sosiego; mediante Jesu-Cristo nuestro Señor. Amen.

OYENOS, omnipotente y muy misericordioso Dios y Salvador; extiende tu acostumbrada bondad á este tu siervo que está afligido condolencia. Santifícale esta tu paternal correccion; que el conocimiento de su flaqueza añada, fuerza á su fé,y seriedad a su arrepentimiento. para que. si te agrada restituirle á su primera salud, emplée el resto de su vida en tu temor y á tu gloria: ó si no, dale gracia para recibir de tal modo tu visitacion, que despues de acabada esta penosa vida, more contigo en vida eterna; mediante Jesu-Cristo nuestro Señor, Amen.

Entónces el Presbítero exhortará al enfermo de esta, ó semejante manera:
 

 Lord's Prayer
AMADO hermano, sabed, que Dios Todo-poderoso es el Señor de la vida y de la muerte, y de todas las cosas á ellas pertenecientes, como son la juventud, fuerza, salud, senectud, debilidad,. y enfermedad. Por tanto cualquiera que sea vuestra dolencia, tened por cierto, que es una visitacion de Dios. Y cualquiera que sea la causa de habérosla enviado; ora sea para probar vuestra paciencia,á fin de que seais ejemplo á otros, y que vuestra le sea hallada en el dia del Señor digna de honra y alabanza, para acrecentamiento de gloria y felicidad eterna; ora os sea enviada, para corregir y enmendar en vos todo lo que ofende á los ojos de vuestro celestial Padre; tened por cierto, que si os arrepentís verdaderamente de vuestros pecados, y sufrís con paciencia vuestra enfermedad, esperando en la misericordia de Dios, por amor de su amado Hijo Jesu-Cristo, y le dais humildemente gracias por esta w paternal visitacion, sometiéndoos en todo y por todo á su buena voluntad, os resultará en provecho, y os adelantará en el derecho camino que guia á vida eterna.

Si el enfermo estuviere muy malo, podrá el Presbítero acabar aquí su Exhortacion ó si no lo estuviere, podrá proseguir así:

POR tanto tomad en buena parte el castigo del Señor: porque (como dice San Pablo en el capítulo doce á los Hebréos) el Señor al que arria le castiga, y azota á cualquiera que recibe por hijo. Si sufrís el castigo Dios se os presenta como á hijos; porque ¿qué hijo es aquel á quien el padre no castiga? Mas si estaís fuera del castigo, del cual todos han sido hechos participantes, entónces sois bastardos, y no hijos. Por otra parte, tuvimos á os padres de nuestra carne que nos castigaban, y los reverenciabamos; ¿por qué no obedecerémos mucho mejor al Padre de los espíritus, y vivirémos? Y aquellos, á la verdad, por pocos días nos castigaban como á ellos les parecía; mas este para lo que nos es provechoso, para que recibamos su santificacion. Estas palabras, hermano muy amado, son escritas en la sagrada Escritura para nuestra instruccíon y consuelo; para Que con toda paciencia, y hacimiento de gracias, suframos la correccion de nuestro celestial Padre, siempre que sea su voluntad visitarnos con cualquier suerte de adversidad. Ademas de esto, no deberia cosa alguna consolar tanto á un Cristiano, como el ser hecho semejante á Cristo, llevando en paciencia las adversidades, infortunios, y enfermedades. Porque él mismo no subió al cielo ántes de haber en gran manera padecido; y ántes de entrar en la gloria fué crucificado. Así ciertamente el camino de la gloria eterna es sufrir aquí con Cristo; y la puerta por donde debemos entrar en la bienaventuranza es morir de buena voluntad con Cristo; para que podamos resucitar de entre los muertos, y reinar juntamente con él en vida eterna. Ahora, pues, yo os exhorto en el Nombre de Dios, á sufrir con paciencia esta enfermedad, que os es de tanta utilidad y provecho, y á tener en continua memoria la promesa que hicisteis á Dios en vuestro Bautismo. Y por cuanto despues de esta vida debemos dar cuenta al Justo Juez, el cual nos juzgará á todos sin aceptacion de personas, yo os, amonesto que os examineis a vos mismo, y vuestro estado, así para con Dios, como para con los hombres; á fin de que, acusándoos y condenándoos vos mismo por vuestras propias faltas, podais recibir gracia de la mano de vuestro Padre celestial por amor de Cristo, y no seais acusado y condenado en el dia del Juicio tremendo. Y para este efecto, recitaré sumariamente los Artículos de nuestra fé, para que sepais si creeis como Cristiano, ó no.
 

 Exhortation
 ¶ Aquí el Ministro recitará los Artículos de la Fé, diciendo así:

¿CREES en Dios el Padre Omnipotente, Hacedor de cielo y tierra?
   
¿Y en Jesu-Cristo en unigénito Hijo nuestro Señor? Y que fué concebido por el Espíritu Santo: que nació de la Vírgen Maria; que sufrió debajo de Poncio Pilato, fué crucificado, muerto y sepultado; que descendió á los infiernos, y resucitó al tercero dia; que subió al cielo, y está sentado á la diestra de Dios Padre Omnipotente; y que de allí vendrá otra vez al fin del mundo, á juzgar á los vivos y los muero tos?
   
¿Y crees en el Espíritu Santo; la santa Iglesia Católica; la Comunion de los Santos; la Remision de pecados; la Resurreccion de la carne; y vida eterna despues de la muerte?

La Persona enferma responderá:

    Todo eso creo firmemente.

Entónces el Ministro examinará si se arrepiente de sus pecados, y está en caridad con todos, exhortándole á perdonar de todo corazon a los que le hubieron hecho algun agravio; á pedir perdon á quien él hubiere ofendido; y si él ha agraviado á alguno, á que lo satisfaga, en cuanto te sea posible: Yi si no ha hecho testamento, que lo haga, y declare lo que debe, y le es debido, para descargo de su conciencia, y tranquilidad de sus Testamentarios. Pero todos deben ser amonestados á menudo á que arreglen sus negocios temporales mientras tienen salud.

Las palabras susodichas podrán relatarse ántes que el Presbítero comience la Oracion, segun juzgare conveniente.

El Presbítero no debe dejar de persuadir y mover al enfermo (si tuviere medios) á liberalidad para con tos pobres.

Aquí se exhortará al enfermo á hacer confesion particular, si siente su conciencia cargada de alguna cosa de importancia. Despues de la cual confesion, el Presbítero le dará la absolucion (si la desea humilde y cordialmente), en esta forma.
 

 Apostles' Creed
 NUESTRO Señor Jesu-Cristo, el cual dió á su Iglesia poder de absolver á todos los pecadores que de veras se arrepienten, y creen en él, te perdone tus pecados por su gran misericordia: Y por su autoridad conferida, yo te obsuelvo de todos tus ofensas. En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amen.

Despues de esto el Presbítero dirá esta Colecta:

Oremos.

OH misericordiosísimo Dios, que segun la multitud de tus piedades, borras de tal manera los pecados de los que verdaderamente se arrepienten, que no te acuerdas mas de ellos; abre los ojos de tu gracia sobre este tu siervo, que desea de todo su corazon la remision de sus pecados. Renueva en él, Padre clementísimo, todo lo que ha sido depravado, ora sea por la astucia y malicia del diablo, ó por su voluntad carnal y su fragilidad; preserva y haz que continue este miembro enfermo en el cuerpo de tu Iglesia; considera su contricion, recibe sus lágrimas, y alivia sus dolores, segun que tú sabes le es mas conveniente y saludable. Y por cuanto pone toda su confianza en tu misericordia, dígnate no imputarle sus pecados pasados, ántes bien fortalécele con tu santo Espíritu; y cuando te pluguiere llamarle á tí, tómale bajo tu proteccion, por los méritos de tu amado Hijo Jesu-Cristo, Señor nuestro. Amen.

Despues rezará el Presbítero este Salmo:

In te, Domine, speravi

Salmo lxxi.

EN tí, oh Jehová, he esperado; no sea yo confuso para siempre: hazme escapar, y líbrame en tu justicia; inclina tu oido, y sálvame.
   
Séme por peña de estancia, adonde recurra yo continuamente: mandado has que yo sea salvo, porque tú eres mi roca, y mi fortaleza.
   
Dios mio, líbrame de la mano del impío: de la mano del perverso y violen tú.
   
Porque tú, ah Señor Jehová. eres mi esperanza: seguridad mia desde mi juventud.
   
Por tí he sido sustentado desde el vientre materno: de las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacaste; de tí ha sido siempre mi alabanza.
   
Como prodigio he sido á muchos: y tú mi refugio fuerte.
   
Sea llena mi boca de tu alabanza; de tu gloria todo el dia.
   
No me deseches en el tiempo de la vejez: cuando mi fuerza se acabare, no me desampares.
   
Porque mis enemigos han tratado de mí, y los que acechan mi alma consultaron juntamente, diciendo: Dios lo ha dejado; perseguid y tomadle, porque no hay quien le libre.
   
Oh Dios, no te alejes de mí: Dios mio acude presto á mi socorro.
   
Sean avergonzados, fallezcan los adversarios de mi alma; sean cubiertos de vergüenza y de confusion los que mi mal buscan.
   
Mas yo siempre esperaré: y añadiré sobre toda tu alabanza.
   
Mi boca publicará tu justicia y tu salud todo el dia: aunque no sé el número de ellas.
   
Vendré á las valentías del Señor Jehová: haré memoria de sola tu justicia.
   
Oh Dios, enseñásteme desde mi mocedad: y hasta ahora he manifestado tus maravillas.
   
Y aun seguiré hasta la vejez y las canas: oh Dios, no me desampares, hasta que denuncie tu brazo á la posteridad, tus valentías á todos los que han de venir.
   
Y tu justicia, oh Dios, hasta lo excelso; porque has hecho grandes cosas: oh Dios, ¿quién como tú?
   
Gloria sea al Padre, y al : Hijo; y al Espíritu Santo:
   
Como era al principio, es ahora, y será siempre: por los siglos de los siglos. Amen.

Añadiendo esto:

OH Salvador del mundo, que por tu Cruz y preciosa Sangre nos has redimido, sálvanos, y ayúdanos, te suplicamos humildemente, oh Señor.

Luego dirá el Minístro;

EL Señor Omnipotente que es torre fuerte para todos los que ponen en él su confianza, al cual todas las cosas en cielo, y tierra, y debajo de la tierra, se inclinan y obedecen, sea ahora y siempre tu defensa; y te haga conocer y sentir, que no hay otro Nombre debajo del cielo dado al hombre, en quien y por quien tú puedas recibir salud y salvacion, sino solamente el Nombre de nuestro Señor Jesu-Cristo. Amen.

Y despues de esto dirá.

A LA misericordia y proteccion clemente de Dios te encomiendo, El Señor te bendiga y guarde. El Señor haga resplandecer su rostro sobre tí, y te sea propicio. El Señor levante su rostro sobre tí, y te dé paz ahora y por siempre. Amen.


  
 Absolution
 Oracion por un Niño enfermo.

OH Dios omnipotente y Padre misericordioso, único á quien pertenecen los sucesos de vida y muerte; Mira desde el cielo con ojos de misericordia á este niño que yace ahora en el lecho de dolencia. Visitale, Oh Señor, con tu salvacion; líbrale en tu tiempo señalado y conveniente de su dolor corporal, y salva su alma por tu misericordia. Si te agrada alargar sus días aquí en la tierra, haz que viva para ti, y sea instrumento de tu gloria, sirviéndote fielmente, y haciendo bien en su generacion: ó, si no, recíbele en las habitationes celestiales,en donde las almas de os que duermen en el Señor Jesus, gozan descanso y felicidad perpetua. Concede esto, oh Señor, por tu misericordia, en el mismo tu Hijo, nuestro Señor Jesu-Cristo, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, eternamente. Amen.
 

 Prayer for a Sick Child

Oracion por una Persona enferma, cuando aparece poca esperanza de mejoria.

OH Padre de misericordia, y Dios de todo consuelo, nuestra Rola ayuda en tiempo de necesidad, á tí acudimos por socorro en favor de este tu siervo, que está bajo de tu mano en gran debilidad de cuerpo. Mírale clementemente, oh Señor; y cuanto el hombre exterior decaiga, fortalécele tanto mas continuamente con tu gracia y Espíritu Santo el hombre interior. Dále verdadero arrepentimiento de todos los errores de su vida pasada, y fé firme en tu Hijo Jesus, para que sus pacados sean borrados por tu misericordia, y su perdon sellado en el cielo, ántes que el parta de aquí, y no sea mas visto. Nosotros sabemos, oh Señor, que nada hay imposible para ti, y que si tú quieres, puedes aun restablecerle, y conceder le mas larga estancia entre nosotros. Mas como, segun parece, el tiempo de su disolucion se acerca, disponle y prepárale de tal modo para la hora de la muerte, que despues de su partida de aquí en paz, y en tu favor, su alma sea recibida en tu reino eterno, por los méritos y mediacion de Jesu-Cristo, tu único Hijo, Señor y Salvador nuestro. Amen.
 

 Prayer for a sick Person, when there appeareth small hope for recovery
 Oracion comendatoria para una Persona que está para espirar.

OH Dios omnipotente con quien viven los espíritus de los justos hechos perfectos, des. pues que son librados de sus prisiones terrestres; Nosotros encomendamos humildemente en tus manos, como en manos de un fiel Criador, y Salvador muy misericordioso, el alma de este tu siervo, nuestro hermano amado, suplicándote rendidamente que sea preciosa en tu presencia. Lávala en la sangre de aquel Cordero inmaculado, que fué muerto para quitar los pecados del mundo; para que, quitadas las manchas que hubiere contraído en este miserable é inicuo mundo por las concupiscencias de la carne, ó asechanzas de Satanás, sea presentada pura y sin mancha delante de ti. Y haz que en esta yen semejantes escenas de muerte como se nos presentan cada dia, aprendamos los que sobrevivimos cuan frágil é incierta es nuestra condicion; y que de tal modo contemos nuestros dias, que durante nuestra vida apliquemos seria, mente nuestros corazones á aquella santa y celestial sabiduría que puede llevarnos finalmente á la vida eterna, por los méritos de Jesu-Cristo, tu único Hijo, nuestro Señor. Amen.
 

 Commendatory Prayer for a sick Person on the point of departure
 Oracion por los que se hallen turbados en su mente ó en su conciencia.

OH bendito Señor, Padre de misericordia, y Dios de todo consuelo; Suplicámoste mires con piedad y compasion á este tu afligido siervo. Tú escribes cosas amargas contra él, y le haces cargo de sus primeras iniquidades; tu ira carga sobre él y esta llena de turbacion su alma: Mas, oh Dios misericordioso, que has escrito tu santa Palabra para nuestra enseñanza, para que con paciencia y en el consuelo de tus santas Escríturas tengamos esperanza; dále un verdadero conocimiento de sí mismo, y de tus amenazas y promesas; para que ni pierda su confianza en tí, ni la ponga en nada sino en tí mismo. Dale fuerza contra todas sus tentaciones, y sana todas sus enfermedades. No quiebres la caña cascada, ni apagues la mecha que aun huméa. No detengas en tu enojo el curso de tus tiernas misericordias; mas hazle oir cosas de gozo y algría, para que los huesos que tú has abatido se regocijen. Librale del temor del enemigo, y levanta la luz de tu rostro sobre él, y dale paz, por los méritos y mediacion de Jesu-Cristo Señor nuestro. Amen.
 


 Prayer for persons troubled in mind or in conscience
LA

COMUNION DE LOS ENFERMOS,


Por cuanto todos los mortales estan sujetos á muchos y súbitos peligros, desgracias, y enfermedades, y siempre inciertos de cuando han de partir de esta vida; por tanto, para el intento de que esten siempre prontos á morir cuando quiera Dios llamarlos, los Curas de tiempo en tiempo (mas principalmente en tiempo de pestilencia, u otras enfermedades contagiosas) diliqentemente exhortarán á sus Parroquianos á recibir á menudo la Santa Comunion del Cuerpo y Sangre de nuestro Salvador Cristo, cuando se administra públicamente en la Iglesia; para que así, en caso de una visitacion súbita, tengan ménos causa de inquietud por falta de este paso. Mas si la persona enferma no está capaz de venir á la Iglesia, y se halla deseosa de recibir la Comunion en su casa, dará noticia con tiempo al Cura, significando asimismo cuantos hay que comulguen con ella, (los cuales serán tres, ó á lo ménos dos); y habiendo preparado lugar conveniente en la casa del enfermo, con todas las cosas necesarias, para que el Cura pueda reverentemente administrar, celebrará allí la santa Comunion, comenzando con la Colecta, Epístola, y Evangelio siguientes.

La Colecta.

DIOS Eterno, y Todo-poderoso, criador del género humano, Que corriges á los que amas, y castigas á los que recibes por tuyos; Suplicámoste hayas piedad de este tu siervo enfermo, dándole gracia para que sufra con paciencia esta enfermedad, y recobre su salud corporal, (si así fuere tu buena voluntad); y cuando seas servido que su alma se aparte de su cuerpo, haz que parezca delante de tí sin mancilla: mediante Jesu-Cristo, nuestro Señor. Amen.

La Epístola. Heb. xii. 5, 6.

HIJO mio, no menosprecies el castigo del Señor, ni desmayes cuando eres de él reprendido: porque el Señor al que ama castiga, y azota á cualquiera que recibe por hijo.

El Evangelio. S. Juan v. 24.

DE cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna, y no vendrá á condenacion, mas pasó de muerte ávida.

Despues de lo cual, el Presbítero procederá segun la forma ántes señalada para la santa Comunion, comenzando en las abras [Vosotros los que os arrepentís verdaderamente, &c]

Al tiempo de distribuir el Sacramento, el Presbítero le recibirá primera, y despues le administrará á los que han de comulgar con el enfermo, y últimamente al enfermo.

Mas si alguno, por estar in extremis, no recibe el Sacramento del Cuerpo y de la Sangre de Cristo, ora sea por no haber avisado al Presbítero en tiempo conveniente, ó por falta de compañía para comulgar con ¿t, ó por otro cualquier legítimo impedimento; en tal caso el Presbítero instruirá al enfermo, y le dará á entender, q"e si se arrepiente verdaderamente de su pecados, y crée firmemente que Jesu-Cristo sufrió la muerte en la Cruz por él, y derramó su sangre por su redencion, trayendo diligentemente á su memoria los beneficios y mercedes que tiene por ese medio, y dándole por tanto cordiales gracias, come y bebe el cuerpo y la sangre de Cristo, para utilidad y salud de su alma, aunque no reciba el Sacramento con la boca.

Cuando el enfermo es visitado, y recibe. el Sacramento á un mismo tiempo, el Presbítero, para hacerlo mas presto, dará fin á la visita inmediatamente ántes del Salmo [En tí, O Señor, he esperado, &c.] y luego comenzará la Comunion.

En tiempo de Peste, ú otras enfermedades contagiosas, cuando ninguno de los vecinos quiera comulgar con el enfermo por temor del contagio, si el enfermo lo pide encarecidamente, el Presbítero podrá comulgar con él á solas.

 The

Communion of the Sick

 

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Web author: Charles Wohlers U. S. EnglandScotlandIrelandWalesCanadaWorld